El espectro de percepción del ser humano con las distintas frecuencias está limitado a nuestros sentidos. Eso no significa que existan otras frecuencias no perceptibles por una persona normal. En medida que esas frecuencias sean altas o bajas nos influirán de forma positiva o negativa en nuestra energía.

Lo que suma, suma. Lo que resta, resta. Si nos rodeamos de bajas frecuencias estaremos en una frecuencia baja. Si nos rodeamos de cosas que tengan una frecuencia alta, estaremos en una frecuencia alta. (lógica)