A medida que subimos de frecuencia, aumentamos nuestro potencial.

Por ejemplo, al igual que guardar objetos en un cajón, a mayor cajón más cosas podemos guardar.

En Armonium hemos desarrollado una serie de programas cuánticos que introducimos en el cuerpo energético de las personas. Cuando ellas activan estos programas por medio de sus manos, en combinación con la respiración, se convierten en una bobina de energía que envía ese programa determinado por medio de las manos a las personas. Consiguiendo simplemente centrados en la respiración, transmitir esa programación con el consiguiente resultado de armonización sobre la misma. Obteniendo un resultado de recarga y armonización para ambas.

“Al humano lo que verdaderamente le llena es sentirse realizado y ayudar a los demás”